El último sábado del mes
pasado, es decir, 25 de octubre se realizó nuestra primera visita de Ciudad de
Dios del cuarto bimestre en el colegio de Llanavilla. Se nos asignó enseñar
inglés a los niños tanto de inicial, como de primer y segundo grado de primaria.
Debido a que ese mismo día
se celebraba la ceremonia de Confirmación, no pude asistir a la visita; sin
embargo participé en la planificación de la misma, durante la semana. La idea
de enseñarles de manera bastante didáctica me emocionaba, y me entristeció no
poder acompañar a mi comunidad de salón a esta primera visita, quedando tan
pocas antes que termine el año y con él, la etapa escolar. Las sugerencias
fueron de enseñarles las frutas, para lo cual iban a buscar disfraces; y
animales, que dibujaríamos o imprimiríamos.
Se planificaron así también los tiempos de salida y llegada al colegio
(San Agustín) aunque faltando un día hubo un ligero cambio. La hora establecida
de salida fue en un comienzo, 12:40 pm del colegio y con permisos ya entregados
ya que nadie podría ir si no había presentado el permiso requerido, incluso se
le negaba a aquel que hacía que su mamá llame por celular y confirme su
permiso. La llegada sería aproximadamente a las 5 pm. Dentro del grupo de los
animales estaban el cocodrilo, un perro, un elefante, entre otros; y por otro
lado en las frutas, naranja, manzana, pera entre otros.
Esta presente semana los
compañeros que asistieron a la visita, compartieron su experiencia y algo que
llamó mucho mi atención fue que dijeron que los niños no sabían las letras del
abecedario por lo que se les dificultó la clase. En adición a ello, pude
percibir durante los días de preparación y planificación para la visita
realizada a Llanavilla, y después, un mayor interés en las actividades relacionadas
con dicho colegio que en el CEBE y es comprensible ya que aparte de la
diferencia con trabajar con niños del CEBE , ha sucedido en más de una ocasión
que se nos informa un determinado número de asistentes y preparamos los
refrigerios, pero al final asisten menos de diez personas. Personalmente no
creo que todo sea su culpa o se deba a su discapacidad sino también influyen
distintas situaciones. Ello debe representar un reto para nosotros como
comunidad de salón porque quedarnos con las visitas a Llanavilla significaría
quedarnos en nuestra zona cómoda sin arriesgar . Estoy convencida que desde un
inicio Dios encargó a nuestro servicio al CEBE Beatriz Cisneros porque de repente
no era mucho lo que les dábamos pero ellos sí a nosotros nos enseñaban y ambos
podíamos crecer juntos en el amor de Cristo.
Objetivos cumplidos:
-Conocerse, aceptarse y
superarse
Pues a pesar de no haber
asistido a la visita, reflexioné sobre distintos puntos antes y luego de que se
compartieran las experiencias vividas.
-Sentir con la Iglesia
Ofreciendo en todo momento, cada
planificación y la realización del mismo a Dios para que nos ilumine en el
camino de la caridad, la humildad y el amor.
-Organizar actividades
Participé activamente
durante el proceso de organización y planificación para la visita del sábado
pasado a Llanavilla tanto en algunos
minutos de tutoría como el jueves en clase de Ciudad de Dios.
-
Trabajo en comunidad
Cada ocasión que pasamos,
nos une más y logra que se motiven varios
a apoyar y tener de la disposición de participar y aprender de los niños. Porque
aprendemos que solos no podemos, y es mejor dejar el orgullo atrás y pedir
perdón.

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